mis amigas, unas hermanas del alma que la vida me dio, volvieron de viaje, no se en que momento ni como dijeron nos vamos a Europa, y allí partieron (me coparía ser así y poder decir un día sin tanto plantificación previa, me voy, yo la piensooooo tanto que me agoto en el intento), llegaron y nos trajeron regalitos y a mi me trajeron una pulsera del vaticano, que es un rosario chico, divino. nosotras fuimos a un colegio católico, un colegio de mojas y allí crecimos practicamente desde los 5 años, algunas son solo creyentes (como yo), otras son practicantes, y otras nada. no importa. crecimos y aprendimos a vivir juntas, a perdonarnos, querernos, bancarnos y reír. entonces ellas cuando estaban ahí en el vaticano, porque son muy creyentes y de familias practicantes, se acordaron de mi y me compraron la pulsera para que me proteja y pueda seguir adelante después de tantas cosas que pasaron. para que me de fuerzas. y a mi me mato de amor, porque independientemente de que se lo significa para ellas, para mi verla significa que no estoy sola que cuento con ellas que se preocupan por mi y me quieren. mas no puedo pedir. hoy miro la pulsera y solo puedo agradecer.
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