es como si los ratones me hubieran comido la lengua.
no tengo ganas de hablar con ciertas personas. no quiero contarles nada de mi vida porque no quiero que opinen y me siento culpable. me siento mal porque algunas son amigos hace muchos años.
creo que eso tiene que ver con que tenemos vidas y maneras de pensar diferentes ponele por decirlo amablemente. porque por más buenas intenciones que haya uno siente que no está bueno lo que te dicen ni como lo dicen.
pero yo no quería todo eso. sólo quería descargarme y de repente me encontré con mucha gente opinando.
por qué todo el mundo supone que cuando te cuentan algo están buscando opiniones? quizás esta implícito. no lo sé. pero probablemente en algún caso uno habla solo para poder descargarse y no tiene ganas de oír nada, no necesita ninguna opinión, porque esas opiniones embarullan más las cosas, porque somos diferente, porque muchas veces todas las opiniones tan distintas agotan y hace más pesada la carga.
hoy solo puedo y quiero hablar acá.
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