jueves, 24 de mayo de 2012

con el alma rota

Hoy en el subte una señora pregunto por la combinación que tenía que hacer, un señor muy amable le explico todo lo que tenía que hacer y se pusieron a conversar. Para mí era inevitable escucharlos porque estaban en frente mío. Ella no era de acá y él le pregunto porque habían venido a vivir a buenos aires. Ella muy sincera le dijo que era por un tema de salud, su hijo había estado enfermo, tuvo cáncer. Por un breve momento pensé que había tenido la dicha de curarse. Pero no ella continuó y dijo que había fallecido en enero. Y eso me hizo pensar en la imperiosa necesidad que tenemos de decirlo, de mostrarle al mundo cuan lastimados estamos por esa partida. Tenemos el alma rota y nunca va a volver a recomponerse.
Hay gente que necesita decir en voz alta, que esa persona tan especial se murió. Es como si decirlo lo hiciera mitigar su dolor. Como si decirlo fuera recordarlo y rendir homenaje a ese ser que los ha dejado. Es como sufrir en voz alta. Como decirle al mundo la estoy pasando para el orto. Aca estoy me siento fallado. No puedo con mi alma. Por más que haga mucho tiempo que mama murió yo la sigo extrañando, para mi sigue siendo muy difícil vivir sin ella. La extraño en momentos clave, la extraño en momentos diarios. La extraño y eso es todo. Para mi decir que ella falleció me deja sin habla porque siento que tengo el alma rota pegada así de a poco con el amor de la gente que me rodea pero que no deja de tener grietas. Decir que alguien a quien amamos se murió es pasar el dedo por esas marcas que quedan en el alma. Es recordar que no está. Es recordar que nos duele y gritarle al mundo por qué?

1 comentario:

  1. Dicen que no se sabe adónde irán a parar los muertos, pero sí se sabe adonde se quedan...

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