lunes, 29 de agosto de 2011

terminar de leer un libro

genera sensaciones extrañas, un especie de duelo. ayer a la tarde termine de leer la sombra del viento, el cual me tuvo enamorada las dos ultimas semana. lo adore. no pude dejar de leerlo. con personajes queribles, que me deleitaron pagina a pagina. historias de amor y sufrimiento. misterios e intrigas que me hicieron desear tener un momento libre en casa o en el subte para leer.

ayer lo termine y no pude evitar sentir cierta soledad. ese compañero de días, esos personajes que me acompañaron me dejaban para pasar al mundo de mis recuerdos. me deja un sabor tan dulce. que no puedo sino añorar los momentos que pase con él. se que se puede volver a leer pero nada se compara con aquellos momentos en los que uno va descubriendo pagina a pagina un mundo nuevo, personajes que te enamoran y otros que llegan a generar escalofríos. me enamore de el y hoy lo extraño.

no es buena combinación terminar un libro que te gusta mucho un domingo a la tarde cuando ya comienza a caer el sol. ese bajón de domingo, sumado al haber terminado el libro me generaro una angustia incomprensible. no entendía nada y hoy siento el alma un poco agotada por haber llorado un rato. no se bien por que, quizás porque tengo las hormonas revolucionadas y eso no ayuda, quizás porque tengo que dejar ir esas historias maravillosas donde el amor de amantes, de amigos y de familia brota a borbotones. quizás porque te fuiste demasiado rápido para mi alma que siempre quiere mas y es un poco egoísta. quizás porque era domingo a la tarde/noche y no es bueno estar solo cuando cae el sol. no es bueno al menos a veces.


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